Firmas---Franco

Romanticismo y fracaso.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 447 – agosto 2019. Había una vez dos amigos. El uno era robusto, el otro flaco. El uno prefería el café, el otro el té de ma...
Firma---Franco

Ingenio humano.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 446 – julio 2019. A mis 33 años, entendiendo amargamente que soy parte del mundo adulto, decidí aprender a manejar. Imaginé ...
Firma--Franco-0

Quiteños en la playa.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 445 – junio 2019. Mi mamá me contaba que en los setenta sus idas a la playa eran bellas y catastróficas. Después de viajar a...
Firma---Franco

La cámara invisible.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 444 – mayo 2019. Cuando nació mi hijo descubrí otra ciudad. En realidad, descubrí dos. La primera era silenciosa, cubierta de nebl...
Firma---Franco

Hijos y libres.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 443 – abril 2019. Un amigo me cuenta que, después de haber pasado meses bloqueado, entendió que el problema estaba en la pos...
Firma--Franco

El árbol.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 442 – marzo 2019. Visito a mi abuelo en el hospital. Me pide un caramelo de fresa. Se lo compro a escondidas de las enfermer...
Firma---Franco--0

Yo elegí la vida.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 440 – enero 2019. “Odio la realidad, pero es el único sitio donde se puede comer un buen filete”. Woody Allen Siempre elegí,...
Firma---Ana-C-Franco-0

Volver al cuerpo.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 438 – noviembre 2018. Algunos piensan que, si se aprueba la Ley del aborto, las mujeres vamos a ir en manadas a practicarnos...
Firma--Franco

Pizza gratis.

Por Ana Cristina Franco. Ilustración: Luis Eduardo Toapanta. Edición 437 – octubre 2018. Fue un día de mierda. Entre mis pequeños infortunios, el peor fue que no alcancé a mandar un cuento a un...