Los influencers de la literatura.

Por Daniela Mejía.

Edición 445 – junio 2019.

Influencers---1Es un fenómeno que se hizo a sí mismo con un canal gratuito en una plataforma de video y que, con el paso del tiempo, demostró no ser solo una tendencia de las nuevas tecnologías. A poco más de una década de haber emergido en habla hispana, acumula reproducciones, seguidores y cultiva nuevas camadas.

Son los booktubers, jóvenes que no superan los treinta años, que se apasionaron por los libros con Harry Potter, de J. K. Rowling, y que se valen de las redes sociales —sobre todo YouTube— para acercarnos a otros que como ellos buscan conectar e intercambiar comentarios y valoraciones.

Es una comunidad de videorreseñas y recomendaciones entre iguales, alejada del lenguaje de la crítica literaria o de la dinámica de un club de lectura y que con esas formas logró trascender, a través de Internet y la hiperconectividad de la época, el tradicional binomio autor-lector y crear otro posible: el de lector-lector o influencer-seguidor.

Este grupo, apasionado por la literatura, principalmente la juvenil, no solo atrajo la atención de sus contemporáneos, sino la de los gigantes sellos Planeta y Penguin Random House, por mencionar dos. Tras percatarse de su éxito e impacto como formadores de nuevos lectores —ya que sus opiniones se traducen en ventas—, los han ido integrando a su industria en un país donde según la última Encuesta Nacional de Consumos Culturales, cuatro de cada diez argentinos leyeron al menos un libro en 2017.

Confían en su criterio. La bibliofilia y autenticidad en sus contenidos los consagró al punto de que algunos ya son autores publicados, mientras otros asesoran o se incorporaron laboralmente a las editoriales. En la página web de Penguin Random House Argentina, por ejemplo, hay una sección dedicada a convocar booktubers o bookstagramers y a difundir las reseñas de sus “bloggers, youtubers y comentaristas estrella”.

Renovarse, condición para mantenerse en la web 2.0

Fue la segunda década del siglo XXI la que vio emerger en México y España este movimiento entre hispanohablantes. En España, uno de los precursores del movimiento es Javier Ruescas, quien a sus 31 años ya es un prolífico escritor de Alfaguara y asesor de novelas juveniles de, entre otros sellos, Santillana. Fue cuestión de crear un canal en YouTube, en 2010. Desde ese debut lo siguen en esta plataforma unas 278 197 personas.

En Argentina este fenómeno literario despuntó un par de años después. Cristina Alemany, editora, autora y coordinadora de las actividades juveniles de la fundación El Libro, institución detrás de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, refiere que es un segmento “que crece” y cuya inexorable capacidad modélica sigue decantando a otros  adolescentes y jóvenes: “Ahora tenemos una camada nueva de chicos que están ingresando inspirados por los anteriores”, señala.

Se refiere a los BBB: bloggers, booktubers y bookstagramers. A eso responden las siglas que en un contexto más amplio agrupan a esta comunidad, haciendo alusión a las plataformas en las que se muestran: Blogger, YouTube e Instagram (aunque, además, se manejan en Twitter y Facebook).

Muchos o la mayoría de los que actualmente se desempeñan como booktubers o bookstagramers empezaron su camino virtual como bloggers, es decir, generaban contenido en texto. Pero como suele darse en las dinámicas de la web 2.0, migraron hacia otras redes a medida que su aparición desplazaba a sus predecesoras.

Alemany recuerda que cuando en 2013 dirigía V&R Editoras, algunos bloggers se pusieron en contacto pidiéndoles libros “para reseñar online”. “Era algo muy novedoso y no sabíamos de qué se trataba. Hicimos una primera reunión en la editorial, habrán venido cinco o seis chicos y asumimos el compromiso de darles libros para que hagan reseñas en Internet. En ese momento había muchos bloggers, un poquito de booktubers y los bookstagramers todavía no existían. Esos que eran cinco o seis fueron aumentando y ahora si hacemos un encuentro con BBB, vienen 30 o 40 chicos. Crecieron muchísimo. Se van renovando y son cada vez más, por suerte”, opina ella.

Y lo sustenta con un argumento que se muestra incontrovertible. En la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ya se han dado varios encuentros y convenciones de BBB, así como concursos para ser el BBB del año de la Feria. Para Alemany esto significa entender a los lectores del futuro. “Lo que vemos en las ferias, la cantidad de gente que va, la cantidad de autores que se han volcado a la literatura juvenil y de chicos que se han volcado a leer y que antes no leían, todo eso es parte del fenómeno BBB y de estos chicos que leen en comunidad y que les enseñaron a otros chicos que lo de la lectura era posible”, matiza Alemany.

Matías Gómez es el precursor del fenómeno en el país. Él también viene de la blogósfera. Escribía sobre los libros que le gustaban. Comenzó en 2012, con quince años. Ahora tiene veintidós y su canal en YouTube (Matias G.B) cuenta con 21 333 suscriptores. “No conocía a otros booktubers, de hecho fui el primero en empezar a hacer videos de libros en Argentina”, asegura. Y rememora: “Mi canal nació como una sección de mi blog Cenizas de papel (que hoy en día no utilizo más). Y más que nada surgió porque no tenía gente en la vida cotidiana con la cual charlar de los libros que leía, así que salí a buscarlos en Internet”.

Vivía sus once años, recuerda, cuando por primera vez les pidió a sus padres que le compraran un libro: “Ese libro fue Harry Potter y desde ahí me enamoré de la lectura”, declara.

Influencers---3

Matías Gómez es una especie de Messi entre sus pares. En la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 2015 fue elegido como el booktuber del evento y, desde entonces, su imagen y sus palabras se multiplicaron, incluso en el paso hacia una profesionalización en esa tarea de leer, contar, opinar y grabar videos para un canal que tiene casi 62 mil suscriptores. “Gracias a mis videos pude entrar a trabajar a una editorial, lo hago en la parte comercial”.
Fuente: www.laarena.com.ar

 

Influencers---2

Macarena Yannelli tiene veintitrés años y vive en Villa Urquiza. Estudia Filosofía en la Universidad Nacional de San Martín y también cursa
un diplomado en Literatura infantil en la misma universidad. Logró más de 4 500 visitas en su canal de YouTube y 23 800 suscriptores en la plataforma donde la siguen para ver sus críticas y opiniones literarias.
Fuente: www.tn.com.ar

 

Es el mismo caso de Macarena Yannelli, quien dice que su gusto por la lectura se le dio a los trece “leyendo Harry Potter”. Con veinticuatro años, Maca es otra de las reconocidas booktubers argentinas. Su canal, Gracias a los libros, cuenta con 23 681 suscriptores y su popularidad la llevó, junto a Matías y otros compañeros booktubers, a sumarse al conjunto de autores de literatura juvenil.

Hace dos años publicaron en Ediciones Temas de Hoy, del grupo Planeta, la antología de versiones de historias y mitos clásicos Érase una vez… además, con Carla Dente del canal Mi mundo está en tus páginas, Evelyn Torres de Iameveling y Federico Valotta de Atrapado en la lectura.

ÉRASE UNA VEZ... Una antología de retelling con el sello Temas de Hoy de Planeta. Se tomaron cinco cuentos o mitos clásicos y los trajeron a la contemporaneidad. Los autores: Matías Gómez alias Matías G. B, Carla Dente, Evelyn Torres, Federico Valotta y y Macarena Yannelli.

ÉRASE UNA VEZ…
Una antología de retelling
con el sello Temas de Hoy
de Planeta. Se tomaron cinco
cuentos o mitos clásicos y
los trajeron a la contemporaneidad.
Los autores: Matías
Gómez alias Matías G. B,
Carla Dente, Evelyn Torres,
Federico Valotta y y Macarena
Yannelli.

Maca lo refiere como uno de los resultados de un vínculo que con las editoriales sigue siendo “muy fluido y bueno”. Al respecto, Matías aporta: “Nos dan acceso a información que nos sirve para alimentar nuestros canales y a ellos para difundirla”.

Antonella Romano, veinte años, hijadeposeidon en YouTube (5 726 suscriptores), y aunque el número puede ser menor al de sus compañeros, no lo es su alcance. Cuenta que tenía doce cuando formalmente se “obsesionó” y arrancó su vida como lectora.

“Consumo YouTube desde 2009 y desde ese entonces la edición de videos es algo que me apasiona. Me grababa y editaba mis propios videoclips cantando y bailando. Cuando surgió el boom de las personas hablando de libros no lo dudé ni un segundo, ya que había encontrado la excusa perfecta para subir videos y así combinar muchas cosas que me gustan en un solo lugar: editar, hablar y los libros”, narra Anto, que
como la mayoría de booktubers se muestra en sus videorreseñas con su biblioteca de telón de fondo.

Y como el dinamismo y la constante transformación son características de la era digital, de la mano de la expansión de Netflix, estos nativos digitales ahora dan sus impresiones sobre otros formatos de narrativa y ficción: series y películas. Después de todo, detrás de estos también hay una historia, personajes, un autor, un guion…Y este giro no los desacredita. Por el contrario, estas voces están siendo escuchadas porque son el canal de la época en la que viven.

Anto considera que este salto no solo se dio porque naturalmente sus gustos cambiaron con el tiempo y la edad: “Además, no le encuentro la gracia al hecho de hacer solamente un tipo de contenido. Me identifico con ‘youtuber que habla de’, ya que justamente, como es mi canal, puedo hablar de lo que tenga ganas”.

Matías está en esta misma línea. Dice que intenta ya no definirse como booktuber, sino como “un youtuber que habla de libros, series y películas”. “A fin de cuentas fue lo que siempre fuimos: youtubers. Ponernos una etiqueta así solo nos excluye de toda la comunidad de YT”. Y sostiene: “Mi objetivo sigue siendo compartir mi opinión sobre lo que leo o veo”.

Su audiencia, añade, mayoritariamente es un reflejo de todo el contenido que crea. “Si me siguen es porque se identifican con lo que critico, si no, no lo harían”, advierte.

La escritora argentina Victoria Bayona, autora de la saga Los viajes de Marion, es una de las que se identifica y forma parte de esa audiencia. “Como lectora me gusta seguirlos y estar atenta a lo que recomiendan porque me encanta la veracidad que tienen al hablar de lo que les gusta o no. Yo estoy muy atenta sobre lo que critican a los libros que están leyendo, porque así uno aprende como escritor. También he comprado libros por haber leído reseñas de los chicos, me encanta el entusiasmo con el que leen y difunden”, expresa.

Bayona considera que en relación con la difusión de su obra, los BBB “son esenciales” y afirma que a ella la han beneficiado “un montón” las videorreseñas de las que ha sido protagonista. “La llegada que tienen en sus reseñas creo que es lo que hace que los lectores se decidan o no a comprar una historia, a comprar un libro. Y además, por esto mismo de cómo dan a conocer las novedades, hoy en día también las editoriales se han dado cuenta de la importancia que tienen en la difusión”.

Leer libros y comentarlos en un video es básicamente lo que hacen los booktubers que estuvieron en la Feria del Libro en Buenos Aires, en la foto: Mati Gómez, Guille Valdata, Gus Funes, Eve Torres, Antonella Romano, Naty Bustamante, Calu Dente y Macarena Yannelli.

Leer libros y comentarlos en un video es básicamente
lo que hacen los booktubers que estuvieron
en la Feria del Libro en Buenos Aires, en
la foto: Mati Gómez, Guille Valdata, Gus Funes,
Eve Torres, Antonella Romano, Naty Bustamante,
Calu Dente y Macarena Yannelli.

Es un trabajo como cualquier otro

Puede sonar divertido, a tiempo libre, a entretenimiento, pero para ellos es trabajo, implica dedicación, disciplina y tiempo. Matías estudia y trabaja como relacionista público y community manager freelance “en el sector infantil y juvenil de una editorial” y es realizador audiovisual. Dice que no puede contabilizar cuánto tiempo de su vida le conlleva ser booktuber porque siempre está pensando en qué material puede crear, “pero si en una semana tengo que subir algún video hablando sobre libros, además del guion, grabación y edición, habría que sumarle el tiempo que tardo en leer el libro o mirar la serie o película”, aclara.

Esta tarea de lectura para Anto, que este año comenzará la carrera de Comunicación Social, en 2018 le representó leer un total de 70 libros. Cada mes ella realiza un video contando qué leyó en ese lapso. “En promedio suelen ser entre seis y doce lecturas, contando cómics”. Lleva la cuenta, señala, a través de Goodreads, una aplicación “excelente para organizar tus lecturas, reseñar”.

Y Alemany pone en valor lo que para ella es donde radica la importancia de los booktubers: que la literatura juvenil encontrara finalmente quién se ocupara de difundirla. “El medio tradicional y los suplementos literarios o la gente que habitualmente se ocupa de la crítica de libros, no lo hace de la literatura juvenil, entonces ellos actúan como un canal de información muy, muy fuerte”.

Un canal que es sintonizado, que tiene un elevado rating virtual porque es “una recomendación entre pares”, no la de un adulto o la de un docente o las que su pénsum escolar les impone. “Las ven como lecturas que van a aportarles algo, con las que se van a identificar, que van a tocar temas interesantes para ellos y entonces ellos los siguen”, indica Alemany, quien a lo largo de su carrera se ha especializado en el sector juvenil, algo que no deja de sorprenderla ni cautivarla.


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