El alero de las palomas sucias

Las inolvidables manchas de París Por Huilo Ruales París empezaba a las cinco de la mañana en la place de Pigalle, al pie de Montmartre. Allí me recogía una camioneta conducida por un portugués casi ...

El mejor trabajo del mundo

María Fernanda Ampuero Esto que tienen en sus manos es una rareza, un ejemplar de colección, el producto de un bello delirio colectivo. No me refiero al número cuatrocientos, que es (cof, cof, modest...

Otros feminismos

Por Ana Cristina Franco Soy feminista. Cualquier ciudadano medianamente inteligente debería saber que no ser feminista es un crimen; que es inocente pensar que el feminismo es asunto solo de mujeres ...

¿Qué hubiera sido de mí?

Por María Fernanda Ampuero Agradezco que mi abuela fuera cruel conmigo, que prefiriera explícitamente a mi prima, que le diera a ella el vestido, la muñeca de moda, su anillo, su mirada de amor, de a...

Soy puta

  Por María Fernanda Ampuero Ilustración: Maggiorini “Me interesa desde dónde y para qué muchas mujeres feministas nos calzamos el disfraz de puta (desarrollemos o no un trabajo sexual remunerad...

Carrie en la noche de graduación

Por María Fernanda Ampuero   El piloto anuncia que estamos próximos a aterrizar. Súbitamente, al escuchar esas tres palabritas —Aeropuerto de Guayaquil— mi cuerpo sufre un proceso de decadencia verti...

¡FELIZ CUMPLE!

Por Mónica Varea   Los hijos a veces nos hacen la vida a cuadros, pero también hay ocasiones en las que nos la pintan de color. La mayoría de veces se apropian de nuestras cosas, usan nuestra ropa y ...

El amor apesta (pero no lo bastante)

Por Ana Cristina Franco Chavela Vargas dijo que el amor es un invento de una noche de borrachera. Sería lindo pensar así, pero no, eso en las buenas épocas, hoy el amor ni siquiera es un delirio de a...

SRI

Por Ana Cristina Franco Esas tres letras hacen que mi espina dorsal se descomponga. Cuando las escucho, me entrego al zapping, enciendo un cigarrillo o salgo a caminar hasta que las letras asesinas q...

Milagrosa

Por María Fernanda Ampuero  A Susy Nickel, más aquí que nunca  Esto te hubiera encantado, Susy. Imagínanos a todos los que te hemos adorado —tremendo personal— llenos hasta los topes de amor, vibrant...